Una calle empinada y poco transitada del histórico pueblo San Agustín Etla, a 20 minutos de la ciudad de Oaxaca, nos lleva a las puertas de la fábrica de papel artesanal fundada en el año 2002. Al entrar, la sombra de los árboles, el verdor de la vegetación y Juan, el célebre loro de la casa, brindan una cálida bienvenida.
Flavio y Esteban, artistas en la elaboración de papel y sus derivados, hacen una demostración del proceso el cual ha sido facilitado por la maquinaria adquirida con apoyo de la Fundación Ford y FCO en el 2008.
Flavio demostrando la transformación de fibras
de algodón a papel
El papel está elaborado con fibras de algodón, proveniente en su mayoría de pequeños productores de la costa Oaxaqueña, y fibras naturales de la región. Esteban, acompañado de una gran sonrisa y entusiasmo, explica que el papel en México data desde la época prehispánica y que “prácticamente se puede hacer todo de papel, solo basta tener imaginación”. Es justamente la imaginación y destreza la que destacan a este grupo, cuyos principales productos comerciales son aretes, collares y cajas elaboradas con papel teñido a base de plantas y tierra.
Julieta Méndez, representante de la Fundación Comunitaria Internacional, haciendo entrega de el apoyo otorgado por la
Fundación Ford a los artesanos de papel Flavio y Estaban.
A pesar de su indudable maestría en el arte de hacer artículos de papel, la comercialización de los productos de este grupo es limitada. FUNDEMEX, organización que vincula el sector empresarial mexicano a las comunidades empobrecidas de nuestro país, es el principal impulsor de una nueva etapa para este grupo. Gracias a su apoyo, esta ancestral práctica renace en Oaxaca.
El 20 de Abril, el Lic. Jaime Cacho Guzmán, director ejecutivo de la FCO, entregó la segunda parte del monto que será destinado para mejorar la imagen comercial de sus productos y construir un taller más amplio, adecuado a sus necesidades. Con una imagen y espacio consolidados podrán abrir sus puertas al público, incrementarán su producción y así también, sus ingresos. “A nosotros no nos interesa migrar,” señala Esteban,“aquí lo tenemos todo, solo hay que poner en uso nuestra imaginación y trabajar tanto como si viviéramos allá”.