En agosto del 2005, la Fundación Comunitaria Oaxaca A.C. lanzó el proyecto Capacitación en Tecnologías de la Información para Personas en Condición de Marginalidad del Estado de Oaxaca. Durante los siguientes tres años, se instalaron seis centros de capacitación en tecnologías de la información en algunas de las comunidades más marginalizadas del estado. Hasta el presente, más de 1,500 jóvenes indígenas empobrecidos de Oaxaca de primaria, preparatoria y universidad han recibido educación de refuerzo, habilidades informáticas básicas y capacitación especializada para mejorar su perfil laboral. Algunos descubrieron, por primera vez en sus vidas, el mundo vía Internet.
Jóvenes y niños de algunas de las comunidades más marginadas ahora tiene acceso a computadores e Internet.
Para este boletín, la FCO mandó una encuesta virtual a los jóvenes que se están beneficiando de la capacitación en los centros de tecnologías de la información y recibimos 45 respuestas. Compartimos con ustedes las recibidas de 17 jóvenes que tienen entre 11 y 19 años y vienen de San Juan Jaltepec de Candayoc, Flor Batavia San Andrés y San José de las Flores. Éstas demuestran que la tecnología ha tenido un impacto verdaderamente inspirador en sus vidas.
Como resultado del proyecto, estos jóvenes ahora tienen acceso a Internet durante un mínimo de 2 ó 3 horas al día, permitiéndoles obtener más información para hacer sus tareas. Casi todos los participantes concuerdan en que el centro informático ha facilitado su aprendizaje, ayudándoles a ser mejores estudiantes.
“Me siento acompañado y ya no estoy sólo,” dice Silverio Murillo Arroyo, de 16 años. “Puede ser muy difícil encontrar información de un libro, pero todo eso ha cambiado,” dice Eduardo Marcelino López (17 años), de Jaltepec. Delfina Martínez Torres, 17, de San José de Las Flores, está de acuerdo: “He estado más involucrada en mis tareas. Antes no podía hacerlo por la falta de información.”
Los nuevos centros les permiten a los estudiantes obtener más información para su tarea.
Algunos participantes afirman que la tecnología les ha facilitado buscar programas de apoyo y subsidios para ayudar a sus comunidades. Algunos comunican que el Internet ha sido útil no sólo para buscar empleo, sino también para conseguirlo. “Cuando te contratan para un trabajo, es por tu conocimiento sobre computación y los programas informáticos”, comenta Eduardo. Otros mencionan que ahora pueden adquirir más “conocimiento del mundo” por ver noticias y leer periódicos en línea. Tres de los jóvenes han encontrado que el Internet les facilita comunicarse con sus amigos y familiares que viven fuera de sus comunidades. Lo más importante, según Hipólito Alguilar Sánchez, de 17 años, es que: “ahora la gente de San Juan Flores puede utilizar la computadora, lo que no podían hacer antes.”
Jóvenes utilizando la tecnología para mejorar su comunidad..
El orgullo de su comunidad y el empoderamiento de los indígenas son, obviamente, relevantes a estos participantes. Al preguntarles qué tipo de sitios Web les gustaría crear, varios jóvenes respondieron que crearían páginas para informar al público sobre sus comunidades.
Delfina, por ejemplo, dice que su sitio Web describiría “la belleza de la comunidad de San José de Las Flores, sus recursos naturales, costumbres, tradiciones, historia, así como su gente”. José Ranulfo Vásquez Vásquez (17) de Jaltepec, quiere hacer una página sobre “…las estrategias de los indígenas para mantener la cultura y cómo cuidar del medioambiente”. Al preguntarles qué escribirían en un e-mail al Presidente, muchos manifestaron que pedirían más apoyo y recursos a las comunidades de las regiones indígenas. María de Jesús Jiménez Bello, 19, de Jaltepec, querría preguntarle por qué aún no hemos tenido una presidenta. Asimismo, 14 de los 17 jóvenes estaban de acuerdo en que las páginas web se deberían traducir a los idiomas indígenas porque, en palabras de Indira Bibán Gómez Malgoza, 16 años, de San José de las Flores, los idiomas indígenas “son importantes... son quiénes somos y cómo nos identificamos.”
La mayoría de los padres de estos jóvenes son campesinos y casi todos los participantes están seguros de que el Internet sería un recurso beneficioso para las cosechas de sus familias. Según los jóvenes, las familias podrían investigar nuevos métodos y diferentes materiales, tal como los suelos y fertilizantes orgánicos. Con sólo 11 años, el participante más joven de la encuesta, Alejandro Peralta Cruz, de Jaltepec, dice que espera que el Internet le ayude a sus padres en aprender el alfabeto.